Guía práctica · Reclutamiento y selección
Cómo estructurar un proceso de reclutamiento con evidencia
Un proceso de reclutamiento con evidencia comienza antes de publicar la vacante: define los requisitos indispensables, las competencias que se evaluarán y quién decidirá en cada etapa. Después conserva los mismos criterios para todas las personas candidatas y registra qué evidencia respalda la decisión final.
Tres pasos para aplicarlo
Paso 1
Definir el perfil antes de buscar
Separar requisitos imprescindibles de preferencias evita cambiar el criterio a mitad del proceso. Conviene acordar responsabilidades, experiencia relevante, ubicación, condiciones y rango de compensación con el área solicitante.
- Descripción del puesto y objetivo
- Criterios indispensables y deseables
- Responsable de cada decisión
Paso 2
Evaluar con el mismo método
Una entrevista estructurada permite comparar ejemplos de experiencia y competencias. Las evaluaciones complementarias deben responder a una necesidad del puesto y no sustituir la conversación ni el juicio profesional.
- Preguntas comparables
- Evidencia de experiencia
- Notas y resultados con acceso controlado
Paso 3
Cerrar el proceso con trazabilidad
Una terna útil explica cómo cada perfil responde a los criterios, qué información falta y cuál será el siguiente paso. También registra la decisión y comunica oportunamente el resultado a quienes participaron.
- Comparativo por criterio
- Pendientes de validación
- Decisión y seguimiento registrados
Preguntas frecuentes
¿Qué evidencia conviene conservar?
La relacionada con los criterios del puesto: perfil acordado, notas de entrevistas, evaluaciones pertinentes, validaciones autorizadas y decisión final. Debe limitarse el acceso y respetar los plazos de conservación aplicables.
¿Qué hacer si el perfil cambia durante la búsqueda?
Documentar el cambio, revisar sus efectos sobre las candidaturas ya evaluadas y aplicar el nuevo criterio de forma consistente antes de continuar.
